A cinco años de haberse iniciado la investigación para saber qué pasó y dónde quedaron los 43 normalistas, sus padres emprendieron otro viaje a la victoria alada para exigir papeles tanto del Cisen como de la Sedena que no les han sido entregados.
"No somos necios como el señor Presidente dice, ni nos hacemos ideas en la cabeza. Hemos sabido leer, no hay necesidad de que él nos diga que leamos. Hemos aprendido y por eso lo decimos", así respondía la madre de Cesar Manuel González, uno de los 43 desaparecidos de la normal rural de Ayotzinapa, a las múltiples acusaciones sobre que son manipulados por sus abogados, sus asesores y organismos internacionales "de derecha".
Hambrientos de justicia, miembros de universidades, colectivos, sindicatos y público en general acompañaron a los padres de los 43 normalistas rumbo al Zócalo de la Ciudad de México. "¡Veintiséis de septiembre no se olvida, es de lucha combativa", coreaban junto a alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos e integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).
| ¡Ayotzi vive, la lucha sigue! |
Pese a no entender sus consignas por su acento, transeúntes de Reforma, Juárez y 5 de mayo, que no marchaban a su lado, los apoyaban moralmente. En estos mismos lugares, se encontraban autobuses provenientes de Teteles, Puebla; Tamazulapan, Oaxaca; Aguilera, Durango, y demás lugares de la República.
Oscuro recuerdo
Entre las filas de estos, resaltaban los Estrella de Oro, hermanos de aquellos autobuses donde el 26 septiembre de 2014 viajaron por última vez algunos de los 43. Aquella noche miembros del ejército y la policía de los tres órdenes de gobierno los asesinaron y los desaparecieron junto a la organización criminal Guerreros Unidos.
Con su desaparición, no sólo sus sueños de superarse acabaron, sino también la paz y tranquilidad de sus padres. Por eso, ahora "queremos saber la verdad: dónde se los llevó el gobierno, porque ellos fueron o son los que nos han arrebatado desde el 2014 a nuestros jóvenes. Y hoy siguen siendo los principales obstaculizadores de la verdad y la justicia" denuncia el padre de José Ángel Navarrete González.
| La desesperación es evidente. |
La nueva estrategia
Ayotzinapos es un término inventado por quienes veían con malos ojos cada una de las acciones de los normalistas. Hoy ese desdén con el que se empleaba ese término se traslada a sus padres, quienes sostienen que el gobierno protege a los perpetradores de este crimen, ya que López Obrador ha sostenido más de una vez que no es cierto lo que dicen, porque ha dado órdenes de entregar toda la información sobre el caso.
No obstante, el mismo GIEI ha dicho que existe una resistencia a entregar documentos que forman parte de una investigación hecha por la Sedena en el marco de la desaparición. En una foja encontrada por este grupo y el propio Alejandro Encinas se encontró que hubo una intervención a las comunicaciones de Guerreros Unidos donde se hablaría del destino que tendrían 17 de los desaparecidos.
"Exigimos la entrega inmediata de esa información que puede dar con el paradero de nuestros 43 compañeros. Es criminal ocultar una información que puede dilucidar dónde se encuentran, por lo menos 17 compañeros. Esto no es de un gobierno progresista, mucho menos de un gobierno de izquierda que esconda una información relativa al paradero de nuestros 43 compañeros", dijo el abogado de los padres Vidulfo Rosales.
Además de ello, el abogado del caso aclaró que el rechazo al informe presentado a los padres en las dos reuniones previstas al 26 de septiembre se debe a que el gobierno federal ha incorporado hipótesis de la verdad histórica y, aunque ha aceptado que fue un crimen de estado, la participación del ejército se quiere disminuir.