Cientos de madres buscadoras no festejaron este diez de mayo por reprochar a la 4t las omisiones e impunidad en los casos de sus familiares desaparecidos y la muerte de Teresa Magueyal. En la XII Marcha de la Dignidad Nacional también exigieron al presidente cumplir la promesa de atenderlas y no olvidarlas.
“Madre, echeme su bendición” fue el gesto de cariño que pidió Rafael Jáquez Fierro antes de ir a lavar su coche. Su madre lo persignó y comenzó a lavar la ropa y preparar la comida que le daría cuando regresara de Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua. En ningún momento Teresa Fierro se imaginó que los huevos rancheros y el licuado de avena con fresas del desayuno serían los últimos que compartirían juntos.
Aunque tiene ocho años buscando a su hijo, es la primera vez que Teresa asiste a la Marcha de la Dignidad Nacional. Desde el Monumento a la Madre hasta el Ángel de la Independencia, peregrina al lado de otras que cada diez de mayo viajan buscando respuestas que no les dan las fiscalías de sus estados.
Jalisco, Tamaulipas y Estado de México no sólo son el hogar de algunas madres que asistieron a esta doceava edición, sino también en los que hay más personas desaparecidas y no localizadas. Históricamente son los estados que más han abonado al registro de las 111,487. En cambio, el estado y ciudad de México, junto con Michoacán, son los que más desapariciones han reportado en lo que va del año con 982, 425 y 377 respectivamente. Al primer trimestre del año, los mismos, excepto la Ciudad de México, contribuyeron la mayor parte de las 2,780 que se registraron en toda la federación.
Según los datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), el número de éstas aumentó drásticamente a partir de 2006. Así también lo constata la Organización de Naciones Unidas:
Cuando el Grupo de Trabajo visitó México en 2011, las cifras oficiales mostraban más de 5,000 personas reportadas como ´desaparecidas´ o ´ausentes´ en ese año. Al 26 de noviembre de 2021, último día de la visita del CED a México, 95,000 personas estaban oficialmente registradas como desaparecidas. De ellas, más de 100 desapariciones habrían tenido lugar durante la visita de 16 días del Comité.¿Esta es la gran promesa de la 4t?
-Castillo, nos está apoyando la comisión de búsqueda.
-A que toda madre, ¿qué les dieron?
- Nos dieron picos y palas.
- ¡Qué chinguen a su madre!
Así concluía una llamada que tuvo José Luis Castillo con unos amigos de Tijuana. Momentos antes de revelar esta charla, se habían denunciado los nueve años que se tardaría en implementar el programa de la Comisión Nacional de Búsqueda y la omisión de la Fiscalía General de la República al no crear los registros forenses.
En el mismo podio en el que las madres aseguraron que todos los servidores públicos “son parte de los circuitos de impunidad”, contaba que la búsqueda de su hija, Esmeralda Castillo Rincón, lo llevó a conocer a López Obrador. “Cuando andaba pidiendo nuestro voto el viejito, ahí andaba sudando, según él, y acudiendo a todos lados. Ahora que ya está sentado ni caso nos hace. Se le olvidó. ¿A cuántos de ustedes los ha recibido? A nadie, y esa era una de sus promesas de campaña”.
Entre palas y balas
María Herrera con tener presente que “todas las madres estamos encañonadas y que de un momento a otro nos van a matar” evidencia la incapacidad que hay para solucionar este problema. “El gobierno debería reconocer que sus ´esfuerzos´ no han sido fructíferos y no han hecho nada en realidad por las madres en busca de verdad y justicia. También que es la sociedad civil organizada la que en realidad da respuestas a la injusticia", plantea Amalia de Montesinos del colectivo Las Siemprevivas.
Pese a no haber estado, esta madre recordó que, en Cuernavaca, Morelos, algunas de sus compañeras fueron interceptadas por el crimen organizado. Aquella noche en que Gabriela Cruz buscaba a su hermano Juventino, las corrieron a balazos, pero no por ello han parado de hurgar las entrañas de la tierra.
Cobijadas con pancartas de sus familiares desaparecidos, las sobrevivientes narraron un riesgo habitual que le quitó la vida a Teresa Magueyal. Ocho días antes, la madre de José Luis Apaseo Magueyal había sido abatida a tiros en su bicicleta por encapuchados que la siguieron cuando fue a una tienda. Al respecto, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional, Edith Olivares Ferreto, dice que su muerte “implica que hay una desprotección y una irresponsabilidad. Hay que recordar que el año pasado fueron asesinadas otras tres madres y, por lo tanto, es importante que el estado mexicano asuma la responsabilidad de garantizarles su vida, su integridad, además de protegerlas en las labores de búsqueda”.
Así, mientras exista impunidad en sus asesinatos y la desaparición de sus seres queridos, la premisa que impera en la búsqueda de sus cuatro hijos desaparecidos con Felipe Calderón no le permitirá a María ni a las demás madres buscadoras festejar el diez de mayo, porque “nos han arrebatado lo más sagrado, nuestros hijos. Vamos a seguir de pie porque es más fuerte el amor que el miedo y el terror que nuestros gobiernos nos están implementando”.